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Resolvemos las dudas más habituales de nuestros pacientes

En INSADOF sabemos que antes de acudir a una consulta oftalmológica es habitual que surjan preguntas sobre los tratamientos, las pruebas diagnósticas o el proceso de recuperación tras una intervención. Por ello, hemos reunido las dudas más frecuentes que recibimos en nuestra clínica para ayudarte a encontrar respuestas claras y fiables.

En esta sección encontrarás información sobre cirugía de cataratas, cirugía refractiva, glaucoma, retina, ojo seco, control de la miopía, terapia visual y otros tratamientos relacionados con el cuidado de la salud visual. Nuestro objetivo es ayudarte a comprender cada procedimiento para que puedas acudir a tu consulta con mayor tranquilidad y confianza.

Si no encuentras la respuesta que buscas, nuestro equipo estará encantado de atenderte y resolver cualquier duda de forma personalizada.

La presión intraocular, es la presión que ejercen los fluídos intraoculares contra la pared del ojo, y es necesaria para mantener la forma natural del ojo. Una presión ocular alta mantenida durante mucho tiempo sin control disminuye el aporte de oxigeno a las estructuras oculares y puede causar daños a nivel del nervio óptico y pérdida de campo visual, e incluso llegar a la ceguera completa.

Las lentes progresivas tienen una geometría especifica que implica en algunos casos un periodo de adaptación. Una vez superado este periodo, lo habitual es que la adaptación sea correcta. Aunque el verdadero éxito de la adaptación es: una correcta refracción, una buena elección de progresivo y un buen centrado de las lentes, lo cual depende fundamentalmente del óptico que adapta el progresivo.

La presbicia es un proceso fisiológico asociado a la edad, por tanto el uso o no de las gafas, no influye en su evolución.
Las gafas son una «prótesis» que ayuda al ojo a poder enfocar en cerca, pero no tiene la capacidad de aumentar o reducir la presbicia.

Hoy ya existen diferentes técnicas para intervenir la presbicia.
El tipo de cirugía va estar condicionada por la refracción previa del paciente, la edad, el tamaño pupilar y otros factores influyentes en el resultado final.
La información necesaria será facilitada por el profesional médico que nos asesorará respeto a las distintas opciones y expectativas.

No. La miopía no aumenta o disminuye por el uso de la gafa.
Es un defecto refractivo que provoca que las imágenes se enfoquen antes de llegar a la retina y por lo tanto provocan visión borrosa en las personas que la padecen. Con el uso de la gafa no aumentamos ni disminuimos el defecto refractivo, simplemente lo corregimos mientras llevamos la gafa puesta permitiendo una correcta visión.

No, la tensión arterial no influye en la tensión ocular aunque sí es factor de riesgo para otras patologías oftalmológicas.

No, la cirugía de catarata consiste en sustituir el cristalino por una lente intraocular y el cristalino no se regenera dentro del ojo por lo que las cataratas no se producen nunca más. Si que puede producirse una opacidad de la cápsula posterior del cristalino con progresiva pérdida de visión, que será resuelta tras la aplicación del láser YAG de manera definitiva.

Las lentes intraoculares que utilizamos son biocompatibles y duran toda la vida del paciente, no hay que cambiarlas salvo en casos muy ocasionales en los que la lentilla pueda opacificarse con el tiempo.

Tras la cirugía de cataratas recomendamos llevar una vida tranquila los primeros días, intentando evitar esfuerzos físicos importantes. No hay riesgo aumentado de complicaciones porque usted mueva la cabeza o se agache despacio. Puede caminar, leer, ver la televisión, hacer la tareas domésticas habituales y, en general, llevar una vida normal. Sí se recomienda evitar piscinas públicas, balnearios u otros entornos que puedan favorecer la aparición de una infección durante aproximadamente el primer mes tras la cirugía.

No, el glaucoma crónico de ángulo abierto, que es el más habitual, no produce ninguna clínica, ni dolor ni enrojecimiento ni molestias. Sin embargo, existe otro tipo de glaucoma, más infrecuente, llamado glaucoma agudo por cierre angular, que sí puede producir dolor muy intenso acompañado de malestar general, náuseas o vómitos y empeoramiento de la visión de forma brusca. Esto ocurre con niveles de tensión por encima de 40 mm hg.
Si padece hipertensión ocular crónica, la única manera de detectarla es acudir al oftalmólogo, ya que no produce ninguna sintomatología.

Si, siempre es importante una revisión para descartar cualquier alteración de la visión de manera precoz para poder instaurar un tratamiento adecuado.
A veces una ambliopía (ojo vago) puede pasar inadvertida y debería corregirse antes de los 7 años.

Cuando la tensión sube mucho el ojo duele, el problema es que una tensión moderadamente alta no suele dar síntomas. Por ello la importancia de las revisiones periódicas de control de la presión intraocular.

Puede ser. Coloquialmente se conoce como ‘ensuciarse la lente’, aunque en realidad lo que ocurre es que una fina cápsula sobre la que apoyamos la lente tras la cirugía de catarata se fibrosa, opacificándose. Es muy frecuente que esto ocurra con el tiempo y el tratamiento se realiza de manera sencilla aplicando un láser YAG en la consulta de manera indolora y definitiva.

Si, las miodesospsias o ‘moscas volantes’ son muy frecuentes en la población a partir de una determinada edad, y de manera especial en miopes.
La mayoría de la gente se acostumbra a ellas sin mayor molestia pero cuando suponen una gran alteración de la calidad de vida tenemos la opción quirúrgica mediante una operación llamada vitrectomía.

Se considera que un paciente tiene baja visión cuando tras la mejor corrección óptica, su agudeza visual es menor de 0,3 en el mejor de los ojos, o un campo visual inferior a 20 grados. La ceguera legal define una persona que tenga una agudeza visual menor o igual al 10% y/o un campo visual menor o igual a 10 grados en el mejor de sus ojos. Por ello, hay personas legalmente ciegas que pueden mantener cierta visión residual, pero que están muy limitadas en su día a día.

En la mayoría de los casos la pérdida de visión es paulatina y lenta, y con frecuencia es posible seguir con la actividad laboral actual, aunque puede que sea necesario introducir algunas modificaciones y ayudas para ello (equipamiento y software). Con los medios adecuados se pueden desarrollar carreras profesionales muy diversas: banca, informática, educación, dirección de empresas…
Si no es posible seguir con el trabajo actual, existen asociaciones que pueden aconsejar acerca de temas laborales.

Normalmente se recomienda hacer la primera revisión oftalmológica y optométrica a los 3 años, edad a la que comienza su escolarización. No obstante, la revisión debe hacerse a cualquier edad si hay síntomas o signos que hagan sospechar de un problema ocular o visual, o si hay antecedentes familiares marcados que sugieran una revisión temprana.

Existen diferentes síntomas y/o signos que denotan un posible trastorno ocular o visual en los más pequeños. Debemos prestar atención a los siguientes:
o Desviar un ojo
o Cerrar un ojo al leer
o Picor, escozor o lagrimeo
o Dolores de cabeza
o Sensibilidad a la luz
o Parpadeo frecuente
o Falta de comprensión lectora y bajo rendimiento escolar
o Acercarse mucho al papel cuando lee o dibuja
o Le cuesta distinguir colores

Las “gafas” premontadas no son realmente gafas por una serie de motivos: sus lentes son de baja calidad óptica, monturas ‘estándar’, tienen la misma graduación en ambos ojos, no compensan astigmatismo, no tienen en cuenta las características morfológicas de cada usuario, pueden aumentar y distorsionar las imágenes, ocasionan dolor de cabeza y malestar tras un uso prolongado. Pueden encontrarse fácilmente en farmacias, bazares, tiendas de ropa, gasolineras, etc.; situación que genera confusión y provoca un uso inadecuado ya que es el propio paciente quien se “auto-gradúa”.
Sin embargo, las gafas de cerca que adquirimos en los establecimientos sanitarios de óptica tienen unas lentes de calidad óptica superior, cada ojo porta la graduación que necesita, tiene en cuenta la morfología del paciente, coincidiendo así el centro óptico de la lente con el centro pupilar del paciente para la distancia de uso de dicha graduación. Y en el momento de elección de la montura, el óptico-optometrista recomendará la opción más adecuada.

Al igual que existen lentes oftálmicas progresivas para obtener una visión cómoda a todas las distancias cuando aparece la presbicia o vista cansada, disponemos también de lentes de contacto para compensar este defecto refractivo. Sin olvidarnos de que el uso de lentes de contacto, sean progresivas o no, debe compaginarse con la gafa.

Es una ametropía o defecto refractivo caracterizado por la imposibilidad de enfocar las imágenes en un único punto debido a la diferencia de curvatura entre los principales meridianos de la córnea. Nos afecta tanto en visión próxima como en visión lejana.

Los tiempos de duración de las consultas oftalmológicas son orientativos ya que cada paciente requiere su tiempo. Si bien es cierto, que consta de dos partes, la primera parte de la exploración la realizan las optometristas, y se revisa la agudeza visual y se realiza la toma de tensión intraocular, posteriormente el paciente tiene que esperar a que sus pupilas estén bien dilatadas para realizar la segunda parte, que la realizan los doctores, y consiste en la exploración del polo anterior y posterior del ojo. Si los optometristas y doctores estiman oportuno, se les podrá realizar diferentes pruebas adicionales para completar su exploración, de ahí que los tiempos sean orientativos. En algunos casos se les indica que el tiempo será de 1 hora u 1 hora y media, especificando siempre lo comentado anteriormente.

El efecto de la dilatación pupilar puede ser diferente en cada paciente. Si se le dilatan las pupilas con colirio tropicamida, el efecto suele durar aproximadamente unas dos horas. Si se dilatan con colirio ciclopégico, su efecto puede durar entre 24 y 72 horas. Pero cada paciente es diferente, por ello también son tiempos orientativos.

Lo ideal sería pedirlas con dos o tres meses de antelación, para que se tenga la posibilidad de elegir oftalmólogo y horario. Siempre hablando de citas de revisión anuales o programadas, ya que las citas con carácter urgente, se reciben en el día.

Cada cirugía tiene un preoperatorio diferente, ya que se tienen que realizar distintas pruebas en función de la cirugía a realizar. Por ello, una vez que el paciente es informado por los Doctores de la cirugía recomendada, son ellos los que explican los protocolos a realizar y para qué se realiza cada prueba. Posteriormente el equipo de Atención al paciente, le entrega por escrito toda la información y le explican todos los pasos a realizar previos a dicha cirugía.

Concertar una primera consulta en la que sé realizará una exploración completa junto a una serie de pruebas complementarias, con las que el oftalmólogo podrá indicar la técnica más adecuada para corregir el defecto refractivo. Si es usuario de lentillas rígidas o semirrígidas, no podrá llevarlas en una o dos semanas antes de la primera consulta, y dos días mínimo si son lentillas blandas.

Con todos los seguros médicos privados nacionales, así como con algunos seguros de viaje. Puede consultar la relación en nuestra página web. Si tiene alguna duda, contáctenos y se la aclararemos.

Previamente se realizará una analítica con las denominaciones de Hemograma y Coagulación.
El mismo día de la cirugía, debe de estar en ayunas unas 6 horas antes de la intervención.
Debe llevar ropa cómoda y fácil de poner.
No ir maquillada ni con las uñas pintadas.
Se recomienda no llevar ningún tipo de joyas.
En caso de tener dentadura postiza móvil o audífono se lo tiene que comunicar a la enfermera que se ocupe de usted en el hospital.

Si, en la actualidad tenemos diferentes planes de financiación, que se adaptan según las necesidades del paciente.

Aceptamos pagos en efectivo, con tarjeta o transferencia bancaria.

El servicio de urgencias de 24 horas al día está inicialmente pensado para nuestros pacientes de INSADOF ya sean o no quirúrgicos. Pero obviamente atenderemos cualquier consulta o urgencia ocular.

El desprendimiento de retina viene precedido habitualmente de moscas volantes y luces o fogonazos en nuestro campo visual, haya o no habido un traumatismo previo. Posteriormente se nota una perdida de un campo lateral ya sea superior o inferior o derecho o izquierdo. Esta pérdida progresa hacia la visión central invariablemente y debe ser atendida lo antes posible ya que de ello depende el éxito de la intervención quirúrgica y la rehabilitación visual del paciente.

El glaucoma supone una pérdida progresiva del campo visual debido a una afectación del nervio óptico. Si el tratamiento medico a base de gotas no controla el proceso, no hay otro remedio que intervenir quirúrgicamente creando válvulas de drenaje al ojo que permitan un control de las cifras tensionales. Hay multitud de métodos quirúrgicos de mayor o menor complejidad según el caso.

Dando por hecho que las que implantamos cumplen los más rigurosos controles de calidad, las lentes intraoculares son biocompatibles y no hay posibilidad de rechazo al material. Otra cosa distinta es que pudiera haber reacciones inflamatorias o infecciosas como consecuencia del proceso quirúrgico.

Trabajamos con las principales compañías aseguradoras