Protege tu visión con un diagnóstico precoz y un tratamiento adaptado a cada caso. El glaucoma puede avanzar sin síntomas. Detectarlo a tiempo es fundamental para evitar daños irreversibles.
El glaucoma es una enfermedad que daña progresivamente el nervio óptico y constituye una de las principales causas de ceguera irreversible. En sus fases iniciales suele avanzar sin síntomas, por lo que la detección precoz resulta fundamental. En INSADOF realizamos revisiones especializadas para diagnosticarlo, controlarlo y proteger tu visión a largo plazo.
Cada tratamiento se planifica de forma personalizada, teniendo en cuenta el diagnóstico, las necesidades visuales y las características de cada paciente. Aunque la evolución y los resultados pueden variar según cada caso, estos son algunos de los principales beneficios que puedes esperar:
“El glaucoma es una enfermedad silenciosa. La mejor herramienta para combatirlo es la detección precoz. Muchos pacientes no van al oftalmólogo porque no notan nada extraño en la visión. El hecho de comprobar la presión intraocular será siempre una buena razón para visitarlo, ya que es clave para detectar esta enfermedad.”
El tratamiento del glaucoma se centra en reducir la presión intraocular para proteger el nervio óptico.
Puede realizarse mediante:
El objetivo es frenar la evolución de la enfermedad.
Tecnología y experiencia al servicio de tu visión
En INSADOF disponemos de tratamiento láser de trabeculoplastia selectiva y tecnología DSLT, que permite aplicar el tratamiento de forma rápida, precisa y segura.
También realizamos cirugía clásica y técnicas MIGS, según las necesidades de cada paciente.
Opciones de tratamiento
– Colirios hipotensores
Son gotas que ayudan a reducir la presión ocular y suelen utilizarse a diario.
– Tratamiento láser
La trabeculoplastia selectiva es una opción no invasiva que se realiza en consulta y puede reducir o incluso evitar la dependencia de gotas en determinados pacientes.
– Cirugía de glaucoma
Cuando el glaucoma no se controla adecuadamente, puede ser necesaria la cirugía:
En la mayoría de los casos no en sus fases iniciales.
No. El objetivo del tratamiento es evitar que siga avanzando.
No. Muchos casos se controlan con gotas o láser.